La preparación de los cosmonautas para vuelos espaciales

La preparación de los cosmonautas para vuelos espacialesRIA Novosti / Alexandr Mokletsov

Los vuelos al espacio implican un gran riesgo para la salud e incluso para la vida de los cosmonautas. Por eso la preparación y el entrenamiento es un punto de máxima importancia en la preparación de las expediciones espaciales.

Desde el primer vuelo del hombre al espacio hasta la modernidad, el sistema de preparación de los cosmonautas ha avanzado mucho y ahora incluye una parte teórica, uso de simuladores y pruebas de supervivencia para el aterrizaje en condiciones extremas.

El Centro Gagarin de Entrenamiento de Cosmonautas

En Rusia, el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Gagarin (CEC Gagarin) es único en su género. Desde 1960, año de su creación, más de 400 personas de decenas de países han sido instruidas en sus instalaciones, ubicadas en la famosa Ciudad de las Estrellas, cerca de Moscú. Entre los "titulados" del Centro hay más de 100 astronautas de la NASA.

El CEC dispone de las más diversas instalaciones necesarias para el entrenamiento y la simulación, incluidas una piscina de flotación neutral (donde se imita la ingravidez), simuladores de naves espaciales, máquinas centrífugas y una base de aviación.

No menos importante es el trabajo de los profesores más experimentados y científicos que realizan todo tipo de estudios relacionados con los vuelos. Aparte de los cosmonautas, el centro prepara a ingenieros y a otros especialistas involucrados en la organización de las expediciones al espacio.

Para los que desean conocer con detalles el proceso de entrenamiento de los cosmonautas, el CEC Gagarin dispone de un museo y organiza excursiones por las instalaciones del centro.

Etapas de la preparación

El programa de entrenamiento tiene varios objetivos. Por un lado los cosmonautas adquieren habilidades para el manejo de la nave espacial, sus instalaciones y equipamiento. Pero las expediciones suelen también tener una misión científica y por consiguiente la tripulación necesita tener los conocimientos necesarios para los experimentos que se le encarguen. Además, el CEC Gagarin presta una gran atención a la preparación física y psicológica.

El sistema consiste en tres etapas:

• Preparación general, en la que los cosmonautas reciben los conocimientos básicos

• Preparación de grupos para un determinado tipo de nave pilotada

• Preparación para la interacción y trabajo en el conjunto de tripulación

Durante la instrucción en el CEC también se aprende a usar escafandras y a reparar las instalaciones principales de la nave y la Estación Espacial Internacional (EEI).

Otro aspecto de importancia vital es la preparación para el aterrizaje de emergencia, que puede efectuarse en zonas de acceso complicado o en el agua. Los trabajos de búsqueda y de rescate pueden tardar un buen tiempo debido a las condiciones meteorológicas y por esa razón los cosmonautas del CEC adquieren los conocimientos y las habilidades necesarias en expediciones especiales donde aprenden a sobrevivir en condiciones extremas y con un mínimo de equipamiento.

Los simuladores principales

Piscina de flotación neutral

El llamado hidrolaboratorio, construido en 1980, se utiliza para imitar la ingravidez en condiciones de flotación neutral, o sea cuando el cuerpo no se hunde ni flota. El tanque tiene 23 metros de diámetro y 12 metros de profundidad. Allí se sumergen las réplicas de módulos de la EEI y se ensayan actividades extravehiculares. Antes de realizar la misión en el espacio, los cosmonautas suelen hacer entre 4 y 5 sesiones en la piscina.

Por primera vez el hidrolaboratorio se utilizó para la preparación de los cosmonautas V. Liájov y V. Riumin. Pero la idea de crear un simulador de ingravidez surgió en 1965 cuando Alexéi Leónov salió al espacio abierto por primera vez en la historia. Este evento fue un gran éxito para la URSS y toda la humanidad, pero también un nuevo reto para los científicos.

Pero los preparativos para el encuentro con la ingravidez empiezan en los llamados vuelos parabólicos en aviones especiales. Al alcanzar una altura determinada, la aeronave empieza un brusco descenso y alcanza la caída libre. En este momento se puede experimentar la ingravidez, un fenómeno que dura tan solo 20 segundos.

Máquina centrífuga

El CEC Gagarin dispone de dos máquinas centrífugas donde se reproducen las fuerzas G que experimentan los cosmonautas durante todas las fases del vuelo espacial. Durante la entrada en órbita y el descenso se alcanza la fuerza de 4-6G, y en situaciones emergentes esta cifra aumenta varias veces.

La centrífuga TsF-18 es de las más grandes del mundo y es única por sus características. El brazo giratorio de 18 metros de longitud pesa 300 toneladas. Tiene tres cabinas intercambiables. La primera tiene 2 asientos y se utiliza para entrenamientos simples. La segunda cabina está destinada a estudios médicos y dispone de aparatos especiales. Y la última se utiliza para practicar el pilotaje de la nave espacial.

Los entrenamientos se realizan siempre bajo control médico. Si el cosmonauta siente que hay que parar la máquina, puede pulsar un botón especial y mandar una señal a los operarios, quienes detienen la rotación.

Dentro de las cabinas se puede modificar la temperatura, la humedad y la concentración de gases.

Los cosmonautas no son los únicos en utilizar las centrífugas. También lo hacen los pilotos de prueba de aviación y de aparatos e instalaciones espaciales

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