El primer grupo de cosmonautas

El primer grupo de cosmonautasRIA Novosti

En 1957 la Unión Soviética puso en órbita el primer satélite artificial de la Tierra. Le siguieron vuelos con animales a bordo. De allí que ya en 1959 se pudiera plantear el primer vuelo tripulado por un hombre.

La selección de candidatos

El diseñador jefe del proyecto de exploración espacial soviético, Serguéi Koroliov, insistió en que los pilotos de aviones de caza eran los más adecuados para este tipo de vuelos. Se decidió que la edad de los candidatos debía rondar los 30 años, la estatura (característica crucial debido a la enorme estrechez dentro de primeras naves espaciales) y el peso no podían ser superiores a 170 centímetros y 70 kilogramos.

—¿Cuántas personas le hacen falta? —preguntaron a Koroliov.

—Muchas —respondió con alegría el ingeniero.

—Pero los estadounidenses han seleccionado solo siete…

—¡Habrán seleccionado siete pero yo necesito muchos más! —insistió Koroliov.

La selección arrancó en 1959. En el Centro de Medicina Aeronáutica se formó un grupo de especialistas encabezado por el coronel del servicio médico Yevgueni Karpov. Los médicos del Centro recorrieron todas las unidades de aviones de caza para comprobar la salud física y sicológica de los candidatos. El principio de voluntad era el básico para la primera etapa de la selección. Más tarde, muchos cosmonautas recordaron que durante la primera entrevista les hicieron la pregunta: “¿Quieren probar aparatos nuevos?” Pese a que solo los jefes de divisiones estaban al tanto del objetivo de esta rigurosa selección, casi todos los pilotos se daban cuenta de qué “aparatos” se trataba. Se les permitía consultar la respuesta con sus esposas, pero sin dar a conocer la existencia de la entrevista a nadie más.

En la primera etapa fueron seleccionadas 347 personas. Tras un examen médico más riguroso quedaron 206. Tras varios meses de espera 52 personas revocaron su decisión por distintos motivos, aunque la causa principal solía ser el deseo de seguir su carrera de pilotos. Quedaron 154 voluntarios. Tras varios estudios médicos en el Centro de Medicina Aeronáutica, el mando de la Fuerza Aérea soviética aprobó las candidaturas de 20 personas.

Distinta fue su suerte. Muchos de ellos fueron los primeros e inscribieron sus nombres en la historia de la conquista del espacio.

El 18 de junio de 1960 el grupo de futuros cosmonautas fue por primera vez recibido en la OKB-1 (Oficina de Diseños Experimentales de la ciudad de Kaliningrad, cerca de Moscú, ahora ciudad de Koroliov) por Serguéi Koroliov.  

El 30 de agosto se aprobó oficialmente la formación del grupo de cosmonautas y los jóvenes pilotos, todos primeros tenientes de la Fuerza Aérea (salvo Vladímir Koroliov, que era capitán) procedieron a la fase de entrenamientos: los pilotos fueron sometidos a pruebas de temperaturas de 40º; a pruebas de presión superbaja en cámara barométrica (a presión equivalente a una altura de 50 kilómetros sobre el nivel del mar)... Los lanzaban, vestidos con escafandra, al agua helada 10 veces al día. En reiteradas ocasiones practicaban saltos con paracaídas.    

Dada la imposibilidad de imitar las condiciones de la ingravidez en la Tierra, un avión de pasajeros Tupolev-104 fue reconvertido en un laboratorio “volante”, donde en trayectorias determinadas del vuelo se podía imitar la ingravidez durante 20-25 segundos.

Pero lo más complicado fue pasar las pruebas de las “máquinas infernales”, como denominaban a los aparatos de pruebas centrífugas. Puesto que el grupo disponía solo de una réplica de la nave espacial para 20 personas, el general Nikolái Kamanin, el jefe del grupo, tomó la decisión de reducir el grupo a seis personas: Valeri Bykovski, Yuri Gagarin, Pável Popóvich, Grigori Neliúbov, Andrián Nikoláyev y Guerman Titov. Tras los exámenes, realizados los días 18 y 19 de enero de 1961, una comisión presidida por el general Kamanin aprobó las candidaturas de todo el sexteto para el primer vuelo.

Los pilotos fueron llevados al cosmódromo de Baikonur, donde pudieron presenciar varios lanzamientos fallidos de naves no pilotadas. Desde ese momento todos se dieron cuenta del peligro mortal del primer vuelo tripulado.

El primero entre los primeros

A partir de allí surgió la gran pregunta: ¿Quién será el primero? El responsable del proyecto era Serguéi Koroliov y la selección fue realizada personalmente por el diseñador jefe. Uno por uno, conversó con todos los pilotos y les hizo las mismas preguntas: sobre su estado de ánimo, salud… Todos se esforzaban por mostrar su bravura. Cuando llegó el turno de Yuri Gagarin y al futuro pionero espacial le preguntaron por los entrenamientos en la famosa centrífuga, el sincero Yuri respondió: “¡Serguéi Pávlovich, es la prueba más complicada para mí!... Cuando salgo de allí, estoy que me caigo…”  

Sin embargo, la reacción de Koroliov fue contraria a la que se podría esperar. El jefe del proyecto, emocionado, agradeció la sinceridad del piloto. Cuando Gagarin salió de su despacho, los pilotos compartieron las impresiones, preguntas y respuestas. Resultó que los demás aspirantes contestaron que casi estaban contentos y felices en el infernal aparato…

Con estas conversaciones Koroliov entendió que estando en condiciones extraordinarias (a bordo de una nave espacial), solo Gagarin contaría honesta y sinceramente lo que estaría sintiendo, sin improvisar, característica personal muy importante a juicio de Koroliov. Es decir, solo Gagarin aprobó el examen de honestidad.

Ya que el prestigio de Koroliov (y la confianza en él de Nikita Jruschov) era absoluto, la comisión estatal hizo caso a los razonamientos del diseñador jefe y aprobó a Yuri como el primer piloto y a Guerman Titov como su substituto. El acto tuvo lugar el 8 de abril. Justo cuatro días antes de que Gagarin inmortalizara su nombre.

Un grupo de pioneros

Del grupo original de 20 jóvenes pilotos, doce de ellos realizaron vuelos espaciales; cuatro, Iván Anikéyev, Grigori Neliúbov, Mars Ráfikov y Valentín Filátiev, fueron despedidos del grupo por “infracción de la disciplina militar”. Durante la preparación de los pilotos, los médicos dieron de baja a tres posibles cosmonautas más por razones de salud.

Valentín Bondarenko falleció durante un incendio que se produjo en la cámara barométrica.

Curiosamente uno de ellos, Andrián Nikoláyev, participante en dos misiones espaciales, se casó con la primera mujer cosmonauta, Valentina Tereshkova.

Borís Volýnov fue el que más tiempo permaneció en el grupo y realizó dos misiones espaciales. Se retiró de la Fuerza Aérea y del Grupo de Cosmonautas en 1990, por motivos de edad.

Guerman Titov es conocido como el segundo hombre en el espacio y el cosmonauta más joven. El día de su vuelo tenía 25 años y 11 meses de edad.

Pável Beliáyev fue participante y comandante de la famosa misión Vosjod-2, que terminó con la primera caminata espacial de la historia, protagonizada por Alexéi Leónov. Beliáyev se retiró del Grupo por razones de salud pocos años después de su famoso vuelo. Murió en 1970.

Valeri Bykovski participó en tres misiones espaciales, una de ellas la realizó en pareja con Valentina Tereshkova.

Víktor Gorbatkó participó en tres expediciones.

Vladímir Komarov se convirtió en el comandante de la primera nave del proyecto Vosjod, tripulada por tres personas. Pereció durante su segundo vuelo, como la primera víctima del proyecto Soyuz.

Pável Popóvich realizó dos vuelos. Participó en el primer vuelo espacial soviético con fines militares.

Yevgueni Jrunov participó en una misión espacial. Fue el primero en pasar de una nave espacial a otra a través del espacio abierto. 

Alexéi Leónov participó en dos famosas misiones espaciales: fue el primer hombre en salir de la nave al espacio abierto y fue parte de la famosa misión conjunta con Estados Unidos Soyuz-Apollo, en 1975.

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