Bases de la música clásica rusa

Bases de la música clásica rusaRIA / Fred Grinberg

La música rusa no posee los mismos fundamentos que la cultura cristiana, pero se desarrolló tanto en el siglo XIX que los filósofos rusos la llamaron “el último baluarte de la espiritualidad”.  Así, por ejemplo, el musicólogo ruso Mijaíl Kazínik destaca que la estructura de la “fuga” repite la estructura del universo.

Rusia no tuvo la herencia de Grecia ni de sus ciudades ideales. Tampoco formó su conciencia en las academias latinas de la época medieval, ni pasó por los tiempos dorados del Renacimiento. En su historia no existen las obras maestras de formación de la cultura cristiana en general. Rusia, casi de la nada, de la completa oscuridad vio la luz en el siglo XIX, con sus grandes maestros, que llevaron al mundo el triunfo del espíritu inmortal cristiano a través de su obra. Como Bach con su fuga, los rusos se adelantaron a su época y a sus revelaciones científicas.  

Se suele considerar que la lírica de un poeta o las obras de un pintor joven son un experimento para encontrar la expresión y el sentido para las obras maduras. Así, los trabajos de la juventud no suelen tener tanto valor para la cultura mundial. Pero la importancia de la música rusa no se resuelve a través del tiempo.

Decir que la quintaesencia de esta se concentra en las obras del siglo XIX es una cuestión de disputa sin resolver entre los historiadores porque cada época tiene en su desarrollo un gran e insuperable valor. De cualquier forma, aquí presentamos los rasgos cruciales del desarrollo de la música clásica rusa que pueden hallarse después en las obras más destacadas.

Сanciones populares

Las canciones llevan la historia de los pueblos eslavos y pertenecen a múltiples géneros temáticos. Las hay de rituales paganos, de trabajo, épicas sobre acontecimientos históricos, canciones sobre paisajes entrañables del país, etc. Todas reflejan la vida y creencias del pueblo, y así, su interpretación se acompañó siempre con instrumentos folclóricos.

Entre los siglos XIX-XXI, los compositores usaron los motivos nacionales rusos en su música sinfónica e involucraron los instrumentos nacionales en las orquestas para subrayar más el carácter nacional de la obra. Se puede oír la balalaica, el gusli (instrumento de cuerdas múltiples), la dudka (caramillo ruso), las cucharas y otros. Las canciones rusas folclóricas destacan por su sinceridad, su gran emoción, su cordialidad e intimidad profunda.

Canciones populares: resumen

Tiempo de predominio: Desde la antigüedad hasta el siglo XX.

Tradición: Identidad nacional.

Rasgos presentes en la música rusa del siglo XIX y XX: Carácter melodioso, las mismas melodías.

Ejemplos de canciones populares: “Vniz po mátushke po Volge”(“Las aguas bajo el río madre, Volga”), “Aj, vy seni, moi seni” (“Oh, zaguán, mi zaguán”), “Iz pod duba iz pod viaza” (“Detrás del roble, detrás del olmo”).

Reflejo de los rasgos de las canciones populares en la música del siglo XIX y XX: Nikolái Rimski-Kórsakov en la ópera El cuento del zar Saltán usa la canción “Vo sadu li v ogorode” (“En el jardín, en la huerta”) durante el baile de una ardilla mágica. Igor Stravinski, en la ópera Svádebka (La boda) basa las escenas coreográficas en canciones y música de textos folclóricos. Además hizo la trascripción de la canción de los sirgadores (burlak) del río Volga “Ey újnem” (“Los remeros del Volga”), para instrumentos de viento y percusión.

Cantos de música sacra

La tradición decía que la voz humana es el instrumento más perfecto creado por Dios, mejor que el órgano o el violín, hechos por el ser humano, pues la melodía de la voz “sonaba en el reino de los cielos”. Con el bautismo, a Rusia llegó la tradición bizantina de la música sacra monódica que inauguró el profesionalismo musical en el país. Cantada en honor a Dios, consiste en la parte vocal del ritual litúrgico.

En aquella época no existía la costumbre de escribir en cinco pautas. Así, los signos que se usaron para fijar la melodía en papel no ayudaron mucho a la transmisión de los cantos, que eran transmitidos por una persona oralmente.

El coro de la iglesia ortodoxa está basado en el principio de la llamada sobornost, una unidad humana espiritual. La sobornost es un compromiso, es el sacrificio del punto de vista personal a favor de la unión de todos. Es una integridad orgánica, la suma de todos los intereses de cada uno en algo único. El individuo se ve más bien como una parte del todo, mientras que se mantiene su individualidad espiritual única. Así, uno se ve a sí mismo como una parte integral de algo más grande y es libre de unirse a esta y preservar, al mismo tiempo, su individualidad. Esta unidad se percibe como una unidad libre con el origen de la gracia divina del amor mutuo.

El singular carácter melódico ruso aparece en el siglo XVI, con el desarrollo de cantos más expresivos y rasgos que manifestaron los autores sin violar el canon de interpretación de esta música. Aparecen canciones de penitencia que no se cantaban en iglesias, pero con versos muy populares, relacionados con las canciones populares rusas.

El siglo XVII destaca por el fuerte aumento de los cantos y su carácter polifónico, en respuesta a la lucha contra la influencia de los cantos católicos que vinieron a través de Ucrania y Bielorrusia.

Cantos de música sacra: resumen

Tiempo de predominio: Desde 988 (año de la cristianización de Rusia) hasta el siglo XVII.

Tradición: El Imperio bizantino. Desde el siglo XVI desarrolla su propia tradición.

Rasgos presentes en la música rusa del siglo XIX y XX: Destaca el coro con el concepto de sobornost, las campanadas y la tradición polifónica que proviene de la música sacra.

Ejemplos de música sacra: De canción monódica: “Jeruvímskaya znamennaya” (“De los querubines”, http://www.math.rsu.ru/orfey/mus/znamennaya.mp3); de canción polifónica: Dmitri Bortnianski, el concierto Partesni del salmo del capítulo 39 “Hazme saber, Yahveh, mi fin” (http://www.youtube.com/watch?v=auoi-ry9I4g&feature=player_embedded).

Reflejo de los rasgos de la música sacra:

Campanadas: Serguéi Rajmáninov, Concierto para piano número 2 en do menor, Op. 18.

Tradición polifónica: Cuarteto del primer acto de la ópera Ruslán y Liudmila de Mijaíl Glinka, “Qué instante precioso”; el dueto “Enemigos”, de la ópera Yevgueni Onegin, de Piotr Chaikovski; el prólogo de la opera Borís Godunov, de Modest Mussorgski.

Sobornost: Cualquier coro ruso.

Clasicismo musical ruso

En general, el siglo XVIII es el siglo del florecimiento de las óperas cómicas rusas y extranjeras, los teatros imperiales y de campesinos. También es el tiempo de búsqueda y recopilación de canciones folclóricas.

Desde el siglo XIX, la música clásica consigue alcanzar el súmmum de su desarrollo. Su nivel artístico igualó al europeo y después se convirtió casi en su modelo. La influencia de cada uno de sus representantes destacados es tan grande como un movimiento entero.

Clasicismo musical ruso: resumen

Tiempo de predominio: Siglo XVIII.

Tradición: Herencia de los alemanes Christoph Gluck y Franz Joseph Haydn, y del austríaco Wolfgang Amadeus Mozart. Consiste en la lengua instrumental europea mezclada con temas folclóricos rusos. 

Rasgos presentes del clasicismo musical ruso en el siglo XIX y XX: El siglo XVIII fue el siglo del aprendizaje de los compositores rusos sobre cómo escribir música, así que hallar la paráfrasis de ciertas óperas cómicas rusas en este tiempo es casi imposible. Pero las recopilaciones de canciones folclóricas que los compositores rusos plasmaron en pentagramas fundaron el aprendizaje profundo de todos los futuros maestros del siglo XIX.

Ejemplos de obras del clasicismo musical ruso: La ópera cómica El molinero, brujo, embustero y casamentero de Mijaíl Sokolovski; La colección de canciones rusas folclóricas con sus voces de Nikolái Lvov; la ópera de Vasili Pashkévich Pasaje con tiendas en San Petersburgo; la ópera Americanos, de Evstignéi Fomín; y la gran herencia de las obras para coro de Dmitri Bortnianski.

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