Riazán

RiazánFlickr / yodabox

Datos históricos

Al principio bajo el nombre de Riazán existió un asentamiento humano que ahora se encuentra abandonado a unos cincuenta kilómetros al sureste de la ciudad actual. En 1208 este asentamiento fue conquistado e incendiado por el príncipe Vsévolod, de la región vecina de Vladímir. Unos años después los supervivientes trataron de reconstruir la ciudad, pero en 1237 Riazán se encontró en medio de la marcha de las tropas de tártaros y mongoles del kan Batú, que avanzaban desde Oriente para conquistar toda Rusia. A pesar de la resistencia heroica de los habitantes de la ciudad y de la guerrilla, comandada por Yevpati Kolovrat, tanto la urbe, como todo el principado de Riazán fueron saqueados y destruidos.

Bajo el yugo tártaro el centro del principado permaneció en la ciudad de Pereslavl-Riazanski. La ciudad dejó de tener dos nombres y se quedó únicamente con el de Riazán en 1778. En la época imperial fue el centro administrativo provincial de la región, dominada por la agricultura, y en el período soviético albergó industria pesada de empresas de construcción de maquinaria, una gigantesca refinería y fábricas químicas.

En los últimos años el gobierno local hace hincapié en los atractivos turísticos de la ciudad.

El núcleo urbano

El corazón de la ciudad es, en primer lugar, el kremlin. El complejo urbanístico comenzó a edificarse en 1095 y su construcción se prolongó más de ocho siglos.

La zona del kremlin está flanqueada por un lado por un terraplén hecho en el siglo XI. Otro costado de la ciudadela da al río Trúbezh, donde hay un pequeño puerto turístico y las embarcaciones que pasean a los visitantes por el río Oka a pocos kilómetros de Riazán.

El antiguo templo del Salvador está a la entrada del kremlin. A su lado se encuentra un monumento al célebre poeta ruso Serguéi Yesenin, nacido en la aldea de Konstantínovo, a unos veinticinco kilómetros de Riazán.

Dentro del recinto destaca la iglesia de la Asunción. Se empezó a levantar en 1682 y debía concluirse en tres años, aunque finalmente llevó ocho. Sin embargo, debido a fallos en la construcción, el edificio se derrumbó en 1692. Los mecenas invitaron al arquitecto Yákov Bujvóstov, que trabajaba en Moscú, para que finalizase el templo en 1699. Con una altura de 60 metros, 31 metros de ancho, 45 de largo y con paredes de 2,4 metros, la iglesia se convirtió en el edificio más grande de Rusia del siglo XVII. Fue cerrada en 1917 por los revolucionarios bolcheviques y sus bienes fueron confiscados. El templo volvió a abrir sus puertas en 1992 tras su devolución a la Iglesia ortodoxa rusa.

Frente al templo de la Asunción se levanta un campanario. Su construcción llevó más de medio siglo (entre 1789 y 1840). El famoso Iván Voronijin fue uno de los arquitectos que participó en el proyecto.

Entre los demás monumentos del kremlin de Riazán se halla el sobor del Nacimiento de Cristo, que data del siglo XV y alberga las reliquias de san Basilio de Riazán. En el antiguo núcleo urbano se encuentra también el palacio del príncipe Oleg y varios edificios civiles, como la caballeriza y las cocheras o una sala para los estrenos del coro.

En 1884 en estas instalaciones civiles fue inaugurado un museo de historia, que en aquella época ya disponía de más de 11 000 objetos. Los bolcheviques ampliaron la colección en 1918 con piezas de valor confiscadas en las villas de los nobles provinciales. El museo continúa abierto.

Pávlov y Solzhenitsyn

En el centro de Riazán se ubica la casa museo del científico y académico ruso, fundador de la teoría de los procesos fisiológicos de la digestión, Iván Pávlov. La construcción de madera es un ejemplo de la arquitectura urbana provincial rusa del siglo XIX. La casa museo, donde el fisiólogo pasó su infancia y juventud, expone los objetos personales de Pávlov, copias de manuscritos y de la medalla de oro del premio Nobel de 1904.

Pávlov estudió en el colegio número dos, el más prestigioso de Riazán. Muchos años después, en 1957, aquí encontró empleo el escritor Alexandr Solzhenitsyn. El literato enseñó matemáticas, física y astronomía, pero su mayor labor fue la recopilación de datos sobre el sistema de represión política en la Unión Soviética. En Riazán fue escrita la novela Un día de la vida de Iván Denísovich.

El colegio número dos continúa funcionando en el centro de Riazán y una placa conmemorativa en la entrada recuerda a su célebre profesor.

Monumento a las mujeres trabajadoras

Veinticinco kilómetros antes de llegar a Riazán se levanta el monumento a las mujeres trabajadoras de la retaguardia durante la Gran Guerra Patria. Un rústico tractor se yergue sobre un pedestal de casi quince metros de altura. En los años cuarenta del siglo pasado lo condujo Daria Gármash, la promotora de las competiciones por el mayor rendimiento laboral entre las brigadas de mujeres conductoras de tractores que sustituyeron a los hombres, alistados en el Ejército, en las labores agrícolas. Además, Gármash en la época de los años sesenta del siglo XX administró la agricultura en la provincia de Riazán.

El tractor por sí solo también es un monumento industrial. Se trata del modelo Universal-2, con un motor de combustible de petróleo con potencia de veintidós caballos y velocidad máxima de ocho kilómetros por hora. En total se produjeron 211 500 unidades de este modelo entre los años 1934-1955, pero hoy quedan muy pocos ejemplares.

Rutas

A Riazán se puede llegar desde Moscú en automóvil por carretera federal en unas tres horas. También hay autobuses que parten cada media hora desde la terminal moscovita situada cerca de la estación de metro Víjino. Asimismo es posible desplazarse hasta la ciudad en tren eléctrico desde la estación ferroviaria de Kazanski.

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